Com comunicar efectivament les polítiques verdes

EL 24 d’abril de 2012, Equo València, dins de l’espai del Té Verd, va organitzar una xarrada sobre la comunicació de les polítiques verdes a càrrec meu.

En ella podràs escoltar, alguns exemples de missatges desencertats i ineficaços i també altres exemples de com es pot comunicar efiçament les polítiques verdes. AL final va haver intercanvi d’opinions.

Et pots baixar la gravació en http://soundcloud.com/verdescrecientes/comunicaci-verda-24-4-12

Confie que et resulte interessant.

Carles Porcel

Seis piezas para reconstruir la izquierda. Y para construir el movimiento verde.

“Seis piezas para reconstruir la izquierda” es un artículo muy interesante de Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla y miembro destacado de ATTAC, en el que habla de algunos problemas que tiene la izquierda tradicional, que a pesar de tener el contexto social a su favor, apenas avanza en unos casos y en otros ha retrocedido. Muchas de estas reflexiones son aplicables totalmente al movimiento verde.

Hago un breve resumen. Entre comillas, es texto del artículo original. El artículo apareció en Le Monde Diplomatique en español, noviembre de 2011. Para bajarte el artículo completo clica aquí. Ha sido autorizada su reproducción.

Los discursos de las izquierdas –y de las verdes- siguen basándose en categorías intelectuales que no suelen conectar con la forma de entender el mundo de la ciudadanía de hoy día y por tanto no motivan ni al voto, ni a la construcción de una sociedad deseable. Paradójicamente, el artículo está escrito con un lenguaje académico, propio de Le Monde Diplomatique, pero demasiado académico para la mayoría de la población. En el caso de las verdes es nuestra incapacidad –que podemos superar-para visualizar la sociedad que ofrecemos, para anticipar de alguna forma el tipo de mundo que deseamos alcanzar. En otras ocasiones ya he comentado que esto es debido a nuestra tendencia –cambiable- a expresar lo que NO queremos de la sociedad. Hay algunas excepciones: Ciudades en Transición o el Green New Deal, son ejemplos de propuestas en positivo.

Curiosamente, Juan Torres  incide en un punto que yo ya había identificado: “el desprecio de las actividades formativas, a la escasa relevancia que se da a la consistencia intelectual de la militancia de izquierdas”. Y yo añado a la poca importancia en la formación de habilidades de comunicación, de gestión de consenso, etc. “Es tan significativo como lamentable que no existan experiencias de escuelas, de seminarios conjuntos, de medios de comunicación compartidos, de revistas…. de izquierdas”. Ni del movimiento verde. Confío que los pasos que se están dando en la fundación Equo en esta dirección –se está desarrollando un plan de formación- dé sus frutos.

Algo muy interesante que nos será muy útil a las verdes: “Teniendo en cuenta que las agresiones del neoliberalismo se producen no sólo a las clases trabajadoras sino a pequeños y medianos empresarios, a autónomos o profesionales, a las clases pasivas, o a los jóvenes y a los jubilados, a las mujeres, sin distinción de ideologías e incluso de posición social”.  Por tanto nuestra política no debe estar orientada solo a la protección del trabajador. Debe estar orientada al fomento de la Economía verde, a la promoción de empresas verdes, etc. explicado de manera que el ciudadano se sienta reflejado en nuestros mensajes y le resulte motivador. Pero ese es otro punto que muchas verdes se sienten repelidas: “¡tratar con empresarios!”. Si no aprendemos a tratar con empresarios, cómo vamos a cambiar la economía, ¿solamente a golpe de decreto?

Algo que he detectado frecuentemente en verdes es su “pureza” que le impide mezclarse con el resto de la sociedad. Hay personas que no quieren o no saben cómo mezclarse con “los otros”. Pero si queremos construir una sociedad verde, debemos de dirigirnos a un público muchísimo más amplio; para ello es importante sentir que formamos parte de la sociedad que queremos cambiar. “La izquierda, además, debe ser consciente de que es imposible llevar a cabo los cambios sociales sólo con sus propios partidarios o fieles, o jugando el partido “en casa”.”

Carles Porcel

Nos quedan 1000 días para las Europeas ¿Nos preparamos para conseguir varios eurodiputados?

En la III Universidad verde que se celebró en setiembre en Madrid, estuvo impartiendo un taller Antoni Gutierrez-Rubí, asesor político. Una de las cosas que más me impactó, es que los partidos políticos, incluso los grandes, suelen hacer campañas electorales de 30, 60 días. Este experto en promoción política planteaba campañas electorales que deben durar 1400 días, cuatro años.

Después de los resultados electorales de Equo en las generales es importante empezar a pensar en la europeas que son la próximas elecciones que nos tocará votar a todos los ciudadanos españoles ¿Cómo nos podemos preparar para los 1000 días que nos quedan para las elecciones Europeas? (O para las andaluzas y vascas que serán en breve).

Mi propuesta es en poner en práctica algunas de las tareas que planteo en esta web -aunque internet no es la mejor plataforma para este tipo de propósitos- ya que por ejemplo es díficil de hacer una supervisión de las prácticas, de momento es lo que tenemos disponible.

¿Cuales son mis propuestas?.

  1. LEER Y APLICAR. Una propuesta es que leas libros de la sección Para leer y practicarlos, porque lo que estoy planteando con esos libros, no solo es leerlos, si no precisamente aplicarlos. Aunque en esos libros hay muchas tácticas útiles, conocimientos atinados, etc. para aprender a aplicarlos últimente hay que contextualizarlos para cada situación y eso requiere reflexionar cómo aplicarlos y prácticarlos, para ver cuándo funcionan y cuándo no funcionan, qué evidencias tenemos de que funcionan y qué evidencias tenemos cuándo no funcionan o funcionan parcialmente. La mayoría de los libros de la sección Para leer están seleccionados por sus conocimientos operativos, no estamos buscando saber intelectual.
  2. APRENDER A MODERAR. Otra de las propuestas que hago, es la de aprender a moderar asambleas/reuniones. Siempre me sorprende que se valore tanto el asemblearismo/la horizontalidad en Equo y que no hayan personas que moderen útilmente o se propongan aprender a moderar eficazmente las asambleas/reuniones. Te puedes bajar Asambleas y reuniones. Metodologías de autorganización en pdf un libro muy interesante sobre cómo moderar. Y ese es un ejemplo muy especifico de lo que quiero decir con operativizar (como opuesto a mero conocimiento intelectual). No sólo se trata de leer, se trata de practicar, de llevar a acabo pautas especificas para mejorar las reuniones y hacerlas más efectivas. Por que moderar es una habilidad que se puede desarrollar y si Equo presume de horizontalidad ¿quién está desarrollando esa habilidad que permite reuniones agradables y eficientes, asambleas fructíferas, etc.?
  3. APRENDER A HABLAR CON APLOMO. En la II Universidad verde impartí un taller sobre cómo hablar en público con aplomo. Nos guste o no nos guste, aquellas personas que hablan con seguridad, con temple, suelen tener más impacto en el auditorio. Te puedes bajar la transcripcion UVe 2010 F de ese taller para que vayas practicando. Puedes objetar que eso no va contigo: “Si no me voy a presentar a candidata”. Y te respondo ¿Y qué? Cuando hablas en pequeños grupos para presentar Equo o presentas nuestras propuestas verdes, ¿lo haces con aplomo? ¿Es que no quieres mejorar tu impacto para extenter el mensaje verde aunque sea a un par de personas? Por supuesto que hablar con seguridad no es suficiente, hay que saber quécómo y porqué decirlo. Por ello lo que propongo es un aprendizaje continuo de estas actitudes y habilidades para todo activista de Equo.
  4. FORMARSE PRESENCIALMENTE. Una de las posibilidades más efectivas para potenciar nuestra cultura organizativa es la de participar presencialmente en cursos de diferentes disciplinas (DBM, PNL, coaching, etc.), aunque no todas esas disciplinas (ni los formadores) tienen el mismo nivel de eficacia, ni de conocimientos atinados y operativos, etc. vale la pena empezar a explorar estas disciplinas participando en algún curso.
  5. FORMAR UN GRUPO EN TU CIUDAD O COMARCA. Compartir con otras personas lo que vas descubriendo sobre estos temas, contactar con personas que han profundizado en aspectos de la comunicación o con profesionales, etc. es una manera de ir haciendo transversal estos conocimientos y expandiendo el interés entre todo el colectivo local.

No solo se trata de saber cosas, si no de saberlas hacer. Porque si lo que nos planteamos es hacer una política nueva, lo que tenemos que aprender es a hacer cosas nuevas. A veces se dice que Equo es el partido del siglo XXI, pero también tenemos que entender que las personas que estamos en Equo somos personas del siglo XX con mucha ilusión pero con poca preparación en habilidades para hacer esa transición que NO es solamente intelectual, si no que es una transición de actitudes, es una transición de desarrollo habilidades. Se trata de que individualmente y colectivamente empecemos a cambiar nuestras propias maneras. Hay un dicho:

Si haces lo que siempre has hecho, conseguirás lo que siempre has conseguido. Si quieres conseguir algo nuevo, haz algo diferente”.

Como vengo sosteniendo continuamente, hay un factor crítico, para mejorar nuestras opciones a gobernar y poder promover políticas verdes, que es la comunicación efectiva. En mi experiencia profesional he impartido formación a un par de partidos políticos. Siempre me los han requerido cuando faltaban pocos meses para las elecciones; es la estrategia del mal estudiante, estudiar cuando llegan los exámenes. Lo útil y sostenible es plantear la formación con tiempo, ir aprendiendo desde el principio poco a poco, pero sin pausa para estar bien preparado cuando lleguen las elecciones.

Se está hablando mucho de que Equo es un partido de la horizontalidad, ahora bien, el comunicarse mejor no es solo cosa de las élites. Es muy importante que cada activista, cada militante, se involucre en su aprendizaje para mejorar como se expresa. Porque no solo se trata de que las candidatas se comuniquen bien y tengan buen impacto. Se trata de que cada activista, cada militante, sepa expresar bien sus ideas para alcanzar nuestros objetivos de gobernar según nuestros principios verdes. Y ese aprendizaje está al alcance de cada persona, salgan en los diarios o no. ¿Empiezas a preparate para las europeas en los los próximos 1000 días?

 

Mitos para cuestionar II

Mitos para cuestionar II

 

Continúo con dos mitos más que Lakoff identificó en los progresistas de EEUU y que, según mi parecer, es un retrato clarísimo de lo que ocurre en los verdes españoles, especialmente el segundo, pero más potenciado al no tener ni las infraestructuras de un partido “estable”.

3º Las campañas políticas son de marketing

Este mito no es muy aplicable a las verdes, en el sentido que indica Lakoff, sino a la inversa. En general históricamente existe aversión a usar el marketing por parte de las verdes. Es algo que asusta, por que está piensan que está asociado -no necesariamente- con manipulación, con abuso de poder. Cuando me dicen esto yo pregunto “¿pero tu quieres abusar?” y evidentemente nadie quiere abusar.

El mantener ese miedo hace que se descuiden aspectos de comunicación para saber cómo encajar nuestro mensaje en la sociedad que vivimos, con el resultado final que hay muy pocas personas que nos hacen caso.

El mito que estudia Lakoff, versa sobre la adaptación que los demócratas hacen de su discurso a partir de las encuestas. Incluso Frank Luntz (véase en Para leer) dice que no es el método más adecuado para ganar votos. Éste dice que más que saber que dicen las encuestas (para decir lo que quiere oír la gente) hay que saber cómo hablan y qué piensan las personas del perfil que buscamos para usar su lenguaje y que es importante organizar debates estructurados para saber cuáles son las palabras que más impacto tienen.

Por ejemplo Luntz hizo un trabajo para los republicanos sobre medioambiente para vender leyes claramente antiecológicas en cuyo manual (¿cuando tendremos un manual de este tipo los verdes, tanto personas de base como cargos políticos, y los usaremos sistemáticamente?) dice Lakoff “A la gente que apoya el ecologismo les gustan determinadas palabras. Les gustan las palabras sano, limpio, seguro, porque encajan en marcos que describen lo que significan para ellos el medio ambiente. Por tanto, dice Luntz, utiliza las palabras sano, limpio y seguro siempre que puedas, hasta cuando hables de plantas de carbón o plantas de energía nuclear.”

Probablemente más de un lector se estará escandalizando de lo que hacen los republicanos. Mi sugerencia es que, en lugar de quejarnos del uso malévolo que hacen, lo que será más útil es implicarnos en usar el lenguaje para fomentar los valores que buscamos. Por ejemplo, a más de un ecologista le he oído o visto usar ATC (Almacén Temporal Transitorio). Una forma muy neutra de hablar de un cementerio nuclear, expresión que suena mucho peor. EN lugar de hablar de energías renovables, hablar de energías autónomas y limpias. Por ejemplo cuando la industria de los residuos habla de valorización energética, es útil que nosotros hablemos de incineración tóxica, por ejemplo. En un futuro quiero organizar investigaciones para ir comprobando diferentes tipos de expresiones, cuáles impactan más, cuáles encajan más en el marco de las personas, etc.

Yo lo que propongo es hacer investigaciones a fondo y extensas para saber cómo comunicar nuestros valores de una forma efectiva. Si algún lector conoce algunas que se hayan realizado, por favor, le ruego contacte conmigo en info@verdescrecientes.org.

Lakoff dice que algo que se puede aplicar perfectamente a los verdes: “Los simpatizantes y los activistas trabajan en exceso y están mal pagados […]. Sobre todo no tienen ni tiempo ni entrenamiento para pensar acerca del del enmarcado de las cuestiones que son importantes para ellos.” [La itálica es mía]. Desde hace años me parece vital que dediquemos menos tiempos a campañas y más a formarnos en estos aspectos, para que las campañas den muchos más frutos, en forma de impacto a la sociedad y de votos.

 

Lo que los progresistas necesitan es acceso a los medios.

Hace años impartí un curso para los socialistas y un destacado dirigente dijo algo así como “El problema que tenemos es que no salimos mucho en los medios”. Yo en aquel tiempo me quedé alucinado; cómo un miembro relevante de uno de los dos grandes partidos podía pensar eso.

Karl Popper fue un filósofo de la ciencia que decía que una hipótesis científica había que falsarla, es decir comprobar cuando no se ajusta a la realidad. Lo habitual es solo verificar cuando la hipótesis es atinada. Si la falsamos y la verificamos tendremos un conocimiento potencialmente más atinado.

Lo que voy a describir son casos donde, a pesar de no disponer medios de comunicación que difundiesen las ideas de un cierto partido, se han conseguido resultados en elecciones. Y situaciones donde habían medios que difundían sistemáticamente informaciones de ciertos partidos NO se han conseguido resultados,.

Lo que propongo es verificar y falsar este mito de que con medios necesariamente se consiguen votos.

Un ejemplo reciente de que sin disponer medios de comunicación ha conseguido resultados insólitos ha sido Álvarez Cascos en Asturias. Según me dijo Rafa Font, en los medios del Principado apenas salió el ex-ministro y en pocos meses de haber fundado su partido ha sacado la mitrad de los votos que tenía el PP, llegando a gobernar.

Otro ejemplo es Compromís. Literalmente solo salió una sola vez una candidata en la TV autonómica valenciana y por obligación legal. Nunca en los meses anteriores nadie fue entrevistado. Un compañero de mi partido se quejaba de que en Canal 9 no salíamos y que eso haría que ni que obtuviésemos diputados. En los diarios salía poco, para los diputados que teníamos y para la ingente cantidad de propuestas que hacíamos en Les Corts. Al final los resultados fueron inesperados y muy satisfactorios.

¿Por qué se obtuvieron resultados en ese caso? Hay varios factores. Un ejemplo relevante de cómo se trabajó en un caso exitoso. En una población de 37.000 habitantes, Carcaixent, gracias al uso del Facebook y del contacto planificado y continuo con la población, desde mucho antes de las elecciones, se consiguió ser la segunda fuerza más votada, por delante del PSOE. Esta es una experiencia de que las campañas electorales no duran 15 días sino 1400 días, cosa que se pasa por alto con mucha frecuencia y que se tienen que plantear desde nuevos puntos de vista.

Un caso contrario, en el que se disponía de muchos recursos monetarios para conseguir muy poca cosa, es el de Coalición Valenciana. Un conocido empresario financió generosamente una larga campaña, incluso compró un diario para hacer propaganda. El resultado final fue no conseguir ningún diputado. En el mejor de los casos algunos regidores en algunos pueblos.

Si en el pasado, cuando las revoluciones se hacían sin apenas medios de comunicación, ¿cómo se puede pensar que con medios actuales como internet, haya gente que piense no se puede hacer nada par difundir nuestras ideas y nuestras propuestas par darnos a conocer?

Pero la respuesta a esa pregunta la trataré en detalle más adelante. Ahora solo decir que está implicado un fenómeno psicológico muy nocivo: el desempoderamiento, del que muchos activistas no son conscientes.

Por supuesto no estoy diciendo que si tuviésemos medios, tendríamos más impacto. Lo que afirmo es que tengamos los medios que tengamos, lo que es importante es aprender a comunicarnos eficazmente, sea en un comunicado de prensa, sea en Facebook o sea con la persona que tenemos delante. Por que si no hemos aprendido a comunicar eficazmente ¿para que nos sirve disponer de tribunas en diarios o TV? Por que aprender a comunicarnos eficazmente sí que depende de nosotros. Invito a implicarnos en este fructífero aprendizaje.

Los medios de comunicación por si solos no nos ayudarán. Se necesitan más factores. Cuando alguien hace una afirmación como la que hizo el cargo del PSOE “El problema que tenemos es que no salimos mucho en los medios”, eso es una manera de pensar. Pensamos que, lo que necesitamos es x, como no lo tenemos, podemos hacer poca cosa. Este tipo de razonamiento lleva al desempoderamiento, de manera que se hace mucho menos de lo que se podría hacer. Este fenómeno psicológico de impotencia lo trataré extensamente en futuros artículos.

Otro tema de fondo es nuestra manera de pensar, que pensamos linealmente y simplonamente: “Si tenemos medios de comunicación entonces nos votan”. Hacemos una causa efecto, sin ninguna evidencia. Más bien nos tendríamos que preguntar qué otros factores se deben de dar y cómo deben estar organizados para conseguir lo que buscamos.

Carles Porcel

 

Mitos para cuestionar. I

No pienses en un elefante, de George Lakoff es un libro que versa sobre la política de EEUU sobre la manera de comunicar entre demócratas y republicanos. Lakoff ha identificado algunos mitos en los discursos y formas de pensar de estos progresistas. En mi experiencia se pueden aplicar perfectamente a los verdes españoles.

Estos mitos los he identificado también en el movimiento verde. Empezar a cuestionar estos mitos y substituirlos por un conocimiento certero nos ayudará a progresar en nuestra manera de relacionarnos y comunicarnos con la sociedad.

En este artículo vamos a ver dos mitos. En un próximo artículo veremos más.

 

1º. La verdad os hará libres.

La verdad nos hará libres. Si nosotros le contamos a la gente los hechos, como la gente es básicamente racional, todos sacarán las conclusiones acertadas.

Algo que habrás comprobado, una y otra vez, es que confrontar con los hechos casi nunca funciona. Y menos con personas que no tienen sensibilidad verde.

Recuerdo el comentario de un compañero de partido sobre el desastre del Prestige: “Ahora los gallegos se darán cuenta que el PP les ha engañado y les dejarán de votar”. Como sabrás, meses después el PP ganó las elecciones autonómicas gallegas.

Lakoff sostiene que para que los hechos sean aceptados tienen que encajar en el marco mental de la gente. Si los hechos “objetivos” no encajan en un marco mental, entonces rebotan y no se procesan, no son comprendidos.

Lakoff se pregunta, en relación a las falsedades que dijo George W. Bush sobre a la guerra de Irak, “¿Es útil decirle a todo el mundo cuáles son esas mentiras? Para nosotros [los progresistas], no es ni inútil ni perjudicial saber cuándo mienten y saber cuándo no mienten. Pero recuerda que la verdad por sí sola no te hará libre. Decir que “el presidente mintió cuando empezó esta guerra” es decir una verdad, pero a mucha gente le resbala. Hay muchas personas en el país que siguen creyendo que Sadam Hussein estaba detrás del 11-S. Hay gente que lo cree porque encaja con su modo de entender el mundo. Encaja con su visión del mundo.”

Por tanto, lo que propongo es que empecemos a pensar en otros términos. Más que si lo que dice el PP o el PSOE es verdad o es mentira, lo que planteo es cuestionarnos si es útil para conectar con nuestros potenciales votantes o no. Y si no lo es, pensar en otro enfoque. Pero eso de pensar es si es eficaz, si funciona, nos suena extraño, no forma parte aún de nuestra cultura verde.

Pensar en lo útil, choca con una presuposición cultural muy fuerte; la existencia de la verdad. Uno de los avances epistemólogicos más importantes del siglo XX fue el cambio de “la verdad existe objetivamente”, a “cómo construimos nuestra visión del mundo”, lo cual supone que no existe la verdad, si no, como mucho existe nuestra verdad. Pero una cosa es saberlo intelectualmente y otra muy diferente es operativizarlo en nuestra vida cotidiana. Y es un buen momento para avanzar en ello, lo que nos procurará ser más eficaces.

Empezar a cuestionar la idea que decir la verdad nos ayuda en nuestra tarea de verdes crecientes facilita integrar nuevas maneras de pensar fructíferas.

Ahora bien, se produce un fenómeno muy curioso; hay gente que cuando cuestiono el enfoque la verdad, piensa: “entonces éste dice que hay que mentir, que hay que manipular”. Y desde luego NO afirmo eso. Este fenómeno se produce por que hay personas que tienen una forma de procesar muy polarizada, es decir se van de un extremo a otro, sin tener en cuenta que hay otras posibilidades. Por ejemplo, si digo “no hay que usar las lineas rectas”, alguien puede pensar “pues entonces éste dice que tienen que ser curvas”, pero esa solo es una posibilidad. Podrían ser figuras geométricas, colores, etc. Lo que afirmo es que es muy útil aprender a afinar nuestra forma de comunicarnos eficazmente para conseguir comunicarnos mucho más eficazmente para acercarnos a la sociedad que nos proponemos.

 

2º mito. Cada persona busca su propio interés.

Es irracional actuar en contra del propio interés y, por tanto, una personal normal, que es racional, razona sobre la base de su propio interés.

¿Cuántas veces hemos visto que, avisando a una persona que ciertas conductas antiecológicas van contra su salud, por ejemplo apoyar una incineradora al lado de su casa, no nos has hecho ni caso? Un familiar mío jubilado, me decía que sabía claramente que cuando gobierna el PSOE le sube la pensión y cuando está el PP la congela o sube mucho menos ¿A quién votaba? Al PP. Seguro que conoces más ejemplos de estos.

Esta visión racionalista está en la política demócrata de EEUU y la verde de aquí. Y los demócratas se descolocan cuando se preguntan “¿Cómo es posible que los desfavorecidos voten a Bush cuando les perjudican tanto?”. Su reacción racional es intentar demostrar que los progresistas apoyan los intereses de los desfavorecidos. Y NO funciona, no les votan.

¿Quieres conocer una razón de fondo para que podamos comprender por qué ocurre? Se afirma que un 35% de la población estadounidense, piensa que está o llegará a estar en la cúspide de los más ricos, por tanto esa esperanza facilita que piensen que, cuando se suben los impuestos a las clases bajas y medias y se bajan a los más ricos, eso es bueno para sus futuros intereses, aunque ahora estén en la miseria y nunca salgan de ella. Y otra razón de fondo. En EEUU, hay una ética meritocrática. “quien tiene más dinero es porque han trabajo duro para conseguirlo”.Eso es un pequeño ejemplo de lo que es un marco mental.

Un punto de vista novedoso que nos puede ayudar a entender cómo motivar a nuestros votantes potenciales, tiene que ver con quién cree ser él o ella, qué valores tienen, de lo que admiran, de cuál es su marco mental.

En su libro Lakoff explica cómo usar el tema de los impuestos, desde un punto de vista de los valores y del marco mental -que recomiendo usarlo adaptado (verás que usa un lenguaje muy de la cultura norteamericana, aunque está fomentando claramente de una economía redistributiva) a nuestra política verde para nuestros discursos-:

Nuestros padres -igual que los suyos- invirtieron para el futuro a través de sus impuestos. Invirtieron el dinero de sus impuestos en la red de autopistas, en Internet, en la organización científica y médica, en nuestro sistema de comunicaciones, […]. Ellos invirtieron para el futuro y nosotros estamos cosechando los beneficios de los impuestos que ellos pagaron. Hoy nosotros tenemos activos -autopistas, escuelas y universidades, Internet, líneas aéreas- que provienen de las buenas inversiones que hicieron ellos. […] Los impuestos es el pago de tus deudas, el pago de tu cuota de socio de América. Si te inscribes en un club de campo o en un centro comunitario, tienes que pagar una cuota. ¿Por qué? Tu no construiste la piscina. Pero tienes que mantenerla. No construiste la cancha de baloncesto. Alguien tiene que limpiarla. Puede que tú no uses la pista de squash, pero has de seguir pagando tus cuotas. De lo contrario, no se mantendrá a punto y se estropeará. La gente que elude pagar pagar impuestos, como las empresas que se trasladan a las Bermudas, no pagan lo que deben a su país. Pagar impuestos es patriótico. Desertar de tu país y no pagar tus deudas es una traición. […] Estas inversiones del contribuyente sostienen a las compañías y a los inversores ricos. ¡No hay hombres hechos a sí mismos! Los ricos se han hecho ricos utilizando lo que anteriores contribuyentes han pagado. Les deben muchísimo a los contribuyentes de este país y deberían devolvérselo.

Y por supuesto, no se trata de decirlo una vez y ya está: los mensajes hay que usarlos una y otra vez, es importante ser insistente, hasta que cale en la mente de las personas, contra más se repita, a más personas se llegará y con mayor profundidad. Eso implica que no podemos tener 30 temas de campaña. Para que resulte útil deben ser pocos, tres o cuatro y usarlos como decía en mi artículo sobre el uso del empleo verde, como un tema transversal que conecta con muchos otros temas.

Comparado este enfoque de poner énfasis en los valores, con enfoques como el de Julio Anguita cuando decía “Programa, programa, programa”, éste último es un enfoque racionalista que conecta poco con la ciudadanía. Era muy objetivista y no tenía en cuenta la subjetividad de las personas, como hace el enfoque de Lakoff. No estoy diciendo que no hay que hacer el programa político; por supuesto hay que dessarrollarlo -es la guía de la actuación futura-. Hablar de lo que a la gente le emociona, a lo que la gente le motiva y comparten con nosotras, es el nuevo camino que propongo. Ahora bien, este es un camino nuevo que invito a explorar, implicarse y que en futuros artículos desarrollaré.

 

Fomentar el empleo verde: Por qué usarlo como mensaje y cómo comunicarlo

Coincidiendo con la celebración de la Universidad verde la semana que viene y que va a ser tratado el tema del empleo verde, hago algunas consideraciones que confío sean útiles para plantear más efectivamente este tema.

EN varios estudios que he leído sobre las razones del voto de las ciudadanas, hay un factor reiterativo y básico: cuando estas tienen la percepción que el discurso y actuación de un representante político encajan con sus prioridades y les parecen creíble, entonces es más probable que voten a esa opción.

En el contexto actual, la prioridad para buena parte de la gente es conseguir o mantener su trabajo. Por tanto, si hablamos de empleo verde nuestro discurso encajará con las prioridades de buena parte de la ciudadanía, además de los votantes verdes. Mi hipótesis es que hablar de economía verde, de ecoempleo nos da credibilidad que podemos hacer cambios positivos en la sociedad.

Creo que debemos dejar atrás la imagen de que los verdes solamente nos preocupamos por las ballenas, o la desaparición de los bosques, etc. Obviamente debemos de continuar con estos temas. De lo que se trata es, además, de poner énfasis en lo que preocupa a la gente: tener empleo y si además lo que decimos es de “sentido común”, encaja en lo que creen posible, entonces estaremos más que nos vean como políticos capaces de cambiar la sociedad en el sentido que queremos. Y más adelante ir incluyendo otros temas menos “populares” para que formen parte de las prioridades de la ciudadanía.

El lingüista George Lakoff ha estudiado el gravísimo problema del lenguaje político enfocado a la contra, que es especialmente relevante en las verdes: antinucleares, contra los transgénicos, contra la desaparición de las especies, etc.

Afirma lo relevante que es ser propositivo en política. Parte del fenómeno llamado “No pienses en un elefante” que consiste en la tendencia mental que hay cuando alguien quiere evitar algo, su atención suele quedarse pillada en evitar ese algo, de manera que solamente atiende al problema. Mientras que si se hacen proposiciones, la tendencia general es a saber hacia donde va una, lo que facilita crear una dirección de atención y acción. SI encima esas propuestas a los ciudadanos les encajan, entonces nuestros mensajes probablemente sean escuchados con atención.

Desde mi punto de vista el ecoempleo tiene esa virtud: es totalmente propositivo, con el beneficio adicional que ya existe en el mundo. Es decir no es una posibilidad de futuro, es un hecho del pasado y el presente. Por ejemplo podemos hablar del número de personas empleadas en la industria de las energía autónomas y limpias: más de 70.000 (según un estudio de CCOO de 2010). Eso no es una elucubración de cómo podrían ser las cosas; es una afirmación taxativa de como son las cosas y cómo pueden ir incrementándose y mejorándose. (Si te fijas, hablo de energías autónomas y limpias, lo hago así para contraponer a las energías sucias y dependientes. Estos conceptos lo podríamos conectar con resiliencia y la independencia energética. Sobre este asunto escribiré más adelante).

Además hablar continuamente de ecoempleo tiene otra ventaja, que se pueden conectar fácilmente múltiples temas y acabar hablado de trabajo y en positivo, según nuestros valores.

Por que claramente queremos cambiar nuestra sociedad y este puede ser el primer paso para conectar con los ciudadanos de a pie.

Creo que puede ser un tema transversal de buena parte de nuestros discursos.

Y encaja perfectamente en la época que vivimos. Como hay poco dinero, las inversiones en ecoempleo suelen funcionar con poca inversión y mucha mano de obra.

Usado como tema transversal, es muy bueno. Es muy útil presentar estos temas como de “sentido común” Si se habla de nucleares, además de decir lo extremadamente peligrosas que son, argumentar que estamos comprometidos con la construcción y mantenimiento de molinos generadores de electricidad en los lugares adecuados, ya que se necesitan como tres veces más puestos de trabajo de diferente categoría profesional, en relación a la construcción y mantenimiento de una nuclear. Además la energía verde nos hacer autónomos energéticamente e independiente de importaciones.

Si se habla de informática, se habla del Linux, de sus ventajas de no pagar licencias, lo que repercute en una disminución del gasto, además que el uso del Linux fomenta el trabajo local para dar asistencia a los usuarios.

Si se habla de residuos, de la oportunidad que supone aprovechar eficientemente los residuos, además de obtener beneficios ambientales y monetarios y por supuesto, para el reciclaje se necesita más personas. SI se hablan de incineradoras, se argumenta que cuestan mucho dinero, contaminan gravemente y se tarda mucho en construir. En cambio el reciclaje se requiere infraestructuras más baratas y fáciles de construir y se necesitan muchos puestos de trabajo, obteniendo un beneficio mucho mayor.

Si se habla de la construcción, decir brevemente, la brutalidad que ha sido el tsunami inmobiliario, pero a continuación plantear que estamos comprometidos con la rehabilitación energética de los edificios. Existe un estudio de CCOO de enero de 2011 donde se muestra que si se hiciese una rehabilitación energética de la mitad de las viviendas españolas, se crearían y mantendrían 500.000 puestos de trabajo durante 20 años. Si destaco el mantenimiento, en lugar de creación de empleos, supone que estamos cambiando el énfasis y haciendo un discurso diferente. Podemos hablar de trabajo sostenible en dos aspectos: 1) Ecológicamente sostenible. 2) Que se mantiene a lo largo del tiempo. De nuevo, cada unos de estos puntos pueden ser una manera de diferencias nuestro discurso.

Si se habla de pesca se critican los grandes pesqueros necesitan poca mano de obra y destruyen los recursos alimenticios. Queremos hacer la pesca sostenible, es decir que de aquí 50 años continuemos beneficiándose del mar (pongo esta pequeña aclaración por que en ciertos contextos sociales no se sabe que significa sostenible y con cierta frecuencia no se hace didáctica) es la pesca que más empleo produce.

Si te fijas, en los ejemplos uso un orden específico: primero lo que quiero evitar y a continuación lo que busco fomentar. Eso es muy importante al hacer discursos, escritos, etc. por que, como sugiere Lakoff, lo último que expresas es lo que tiende a recordar el sujeto. Y queremos que el oyente tenga en mente nuestros ecoempleos.

Se puede argumentar que se repetirá mucho ecoempleo, empleo verde, etc. Es que se trata de eso. Para que una idea sea familiar entre los verdes y los ciudadanos, hay que repetirlas una y otra vez.

La estructura seguiría esta secuencia:

  1. Hablar del tema, problema, etc.
  2. Conectarlo con algún tema de ecoempleo.
  3. Explicitar beneficios de la propuesta.

Como siempre, hay que tener en cuenta el contexto. No es lo mismo un miting que una reunión científica. Por tanto hay que adaptar estas sugerencias a cada público y propósito.

Corrupción: factores que la castigan

Cada vez, mayor número de personas, están llegando a la conclusión que, en general,  la corrupción no pasa mucha factura en términos de votos a los corruptos.  Pero esto no es exacto.

Hay factores que hacen que sí se pague la corrupción. El articulo de más abajo publicado en el diario el País es un extracto de las conclusiones de una investigación extensa realizada por los profesores F. Jiménez y M. Caínzos titulado “La repercusión electoral de los escándalos políticos. Alcance y condiciones“.

Una conclusión importante es que hay factores que se pueden jugar para que el corrupto deje de ser votado.

Y todavía más importante: que podemos ser capaces de crear un discurso y una acción para que nuestra candidatura sea votada, en lugar de la persona corrupta.

Por ejemplo si nos dedicamos solamente a denunciar a los corruptos, eso tendrá poco efecto. Si además sabemos hacer creíble que nosotras lo haríamos mejor, entonces es más probable que nos voten. 

Posiblemente en futuros artículos detalle más qué aspectos se pueden usar para que la ciudadanía castigue a los corruptos y hacer más probable que nos votes a nosotras, potenciando nuestro propio discurso y acción. Para las que quieran ir abriendo boca, el libro No pienses en un elefante, es muy apropiado.

 

Voto y corrupción

Joaquín Estefania

Las imágenes de un grupo aplaudiendo al alcalde de Alcaucín cuando es detenido, o el debate sobre si los casos de presuntas irregularidades urbanísticas en algunos ayuntamientos madrileños iban a pasar factura electoral al PP, han vuelto a situar en primer plano la tolerancia ciudadana respecto a la corrupción. ¿Es el voto un mecanismo de control de la corrupción?

Los profesores Jiménez y Caínzos (‘La repercusión electoral de los escándalos políticos’. Revista Española de Ciencia Política) entienden que “los escándalos tienen cierta influencia sobre el voto, pero su impacto no suele ser demasiado pronunciado y, en muchas ocasiones, no da lugar a la derrota electoral del candidato o partido afectado”. En el Informe sobre la democracia en España 2008 (IDE), de la Fundación Alternativas, se citan seis condiciones para que un caso de corrupción tenga algún efecto sobre el voto: 1) que el votante tenga información suficiente sobre los hechos y les preste atención (conocimiento); 2) que tales hechos le produzcan descontento o rechazo (evaluación negativa); 3) que pueda achacar la responsabilidad por tales hechos a algunos de los partidos o candidatos que compiten en la elección (atribución de responsabilidad); 4) que la corrupción sea un problema relevante para el votante comparada con otros asuntos de preocupación (atribución de relevancia); 5) que el elector esté dispuesto a votar por un candidato de la oposición (visualización de una alternativa), y 6) que no se produzca ninguna inconsistencia entre estas orientaciones previas y el comportamiento efectivo del votante en el momento de depositar su voto (consistencia entre actitudes y comportamientos).

Es evidente que estas seis condiciones no se dieron de modo conjunto en las elecciones autonómicas gallegas y vascas. En el mismo IDE se hace un análisis de las elecciones municipales de mayo de 2007 y se estudian 133 municipios en los que hubo algún tipo de acusación contra el alcalde o contra algún edil significado. La primera conclusión es que los votantes no castigaron apenas a los candidatos afectados por los escándalos: en 94 (70,7% de los 133 municipios), los aspirantes mantuvieron la alcaldía y sólo 39 la perdieron. Sin embargo, si se atiende al apoyo electoral sobre censo en relación a 2003 (las anteriores municipales), la visión puede ser radicalmente diferente: sólo 40 (el 30%) de esos alcaldes mantuvieron o ganaron en 2007 más apoyo de su censo que en 2003, mientras que 94 de ellos perdieron apoyos en términos relativos.

Así pues, no se puede ser concluyente. La relación directa sólo la establecen personajes como Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón y número tres de la candidatura del PP al Ayuntamiento de esa ciudad, que al día siguiente de la elección afirmó: “El PP ha sido absuelto con sobresaliente cum laude del juicio popular celebrado el domingo en las elecciones municipales y autonómicas”.

Artículo extraido de El País http://www.elpais.com/articulo/panorama/Voto/corrupcion/elpepusocdgm/20090308elpdmgpan_6/Tes

 

 

 

Cuando la retroalimentación nos ayuda a avanzar

Hace tiempo leí en un boletín de una ONGD, que habían llevado a cabo varios talleres de consumo responsable durante varios años, entre simpatizantes que querían hacer su consumo más ético y ecológico.

Al cabo de los años, los organizadores, pensaron que sería buena idea hacer una evaluación del trabajo realizado. Para ello, encuestaron a las participantes para comprobar que aquellos talleres habían sido útiles. En buena medida lo que estaban preguntando era cómo habían cambiado sus hábitos de consumo: si iban menos a los supermercados, si compraban más productos de comercio justo, compraban productos locales, etc. La gran sorpresa -desgradaciadamente- fue que aquellas personas que tenían cierta motivación en cambiar sus hábitos, apenas lo habían conseguido.

Eso llevó a la ONGD a replantearse cómo hacía los talleres y les hizo más conscientes de cómo conseguir el propósito de ayudar  a otras personas a cambiar su manera de consumir. Lo que facilitó, que fueses más eficaces en esos talleres.

Hay un ejemplo histórico macabro. Goebbels, el ministro de propaganda de Hitler, cuando enviaba mensajes a la población, tenía espías para comprobar cómo recibía e interpretaba la población los mensajes. No se limitaba a lanzarlos sin más. Buscaba maneras de verificar si estaba dando en la diana de sus propósitos o no.

Con frecuencia, observo que en el movimiento verde, nos movemos por ideas que parecen razonables, pero que no se comprueba su utilidad, o que no se comprueba el  grado de realización o la manera de ejecutarse.

Hacerse la pregunta de “cómo sabré que estoy consiguiendo lo que me planteo”, ayuda -entre otras cosas- a desarrollar pistas, hitos que facilitan saber si se está en el camino o fuera del camino.

Por ejemplo, tengo un compañero de partido que me comentaba que, después de cada conferencia sobre cambio climático, se encontraba con gente que le decía al final de la charla “Si la cosa está tan mal, cualquier cambio  que haga en mi conducta no servirá para nada”. A mi compañero le llamaba la atención por que, evidentemente no era su intención. Su propósito era que la gente se motivase para implicarse positivamente en cambios en su conducta, pero lo que conseguía con sus charlas era que mucha gente se sentía impotente. Si hubiese clarificado lo que buscaba en las charlas y hubiese comprobado si lo conseguía o no, es decir hubiese estado atento a la retroalimentación. le hubiese ayudado a plantearse las charlas de manera que ayudase a los asistentes a motivarse y a tomar decisiones constructivas al respecto.

Un ejemplo de que hay maneras para motivar y comunicar el cambio climático lo podemos encontrar en Sell the sizzle (en inglés).

En esta investigación se hizo una comprobación sistemática de qué motiva y qué no para que las personas se impliquen en la disminución de las emisiones de carbono. De hecho sus propuestas han sido comprobadas en muchos lugares del mundo.

 

 

Notas de prensa con elefantes

Los Verdes piden una nueva regulación de las explotaciones de ganadería intensiva

Nota de prensa emitida por la Coordinadora Verde ca.  29 de mayo de 2009

Este es un ejemplo claro de cómo se introducen los “elefantes” masivamente. Curiosamente, el título hace referencia a una petición para hacer las explotaciones ganaderas sostenibles, en cambio la mayor parte del texto -en rojo- dice lo que NO se debe hacer.  En cambio, lo propositivo, sólo ocupa tres lineas -en azul- al final del comunicado.


“De insuficientes han calificado Los Verdes las actuaciones que se están llevando a cabo a nivel mundial en relación a la gripe A, “si no contemplan la aplicación del principio de precaución al actual modelo de desarrollo de la industria ganadera”.

Para Los Verdes, es necesario adaptarse y tomar medidas ante  un nuevo escenario surgido en la última década, en  el que se ha demostrado que las condiciones de cría intensiva de animales dedicados al consumo pueden actuar como incubadoras de nuevas cepas patógenas capaces de provocar pandemias mundiales. “Son nuevos problemas, ante los que se necesitan nuevas respuestas”, ha declarado el partido ecologista, que rechaza que los organismos internacionales competentes en salud pública se limiten a paliar los efectos de las nuevas enfermedades que surgen, sin tomar medida alguna en relación a las posibles causas de su aparición.

“No aprobamos que la única respuesta sea la de ir a la zaga de los problemas, como buscar nuevas vacunas una vez aparecidos los nuevos virus por recombinación de los anteriores, y no se promueva al mismo tiempo una regulación de las grandes instalaciones ganaderas, cuyas actuales características pueden propiciar la mutación y surgimiento de nuevos patógenos o resistencias bacterianas, contra los que los sistemas de vigilancia no están preparados. La producción masiva de carne barata para el mercado de los países desarrollados no debe ser una prioridad para los gobiernos frente a la prevención de nuevas pandemias que pueden afectar potencialmente a toda la humanidad” , han declarado Los Verdes, que recuerdan los casos de la gripe aviar, el del virus triple híbrido aparecido en Carolina del Norte en 1998, y los indicios, no demostrados aún, de que la nueva cepa de la gripe A ha podido originarse en unas instalaciones de este tipo en México.

“El hacinamiento de los animales –continúa el partido verde-, el estrés al que se ven sometidos de por vida, la debilidad de su sistema inmune junto a la sobrecarga de antibióticos y vacunas y la concentración geográfica de este tipo de instalaciones puede llegar a ser una bomba de relojería para la bioseguridad, como vienen advirtiendo algunos expertos desde hace años, y ante ese riesgo no puede mirarse para otro lado, sino que debe plantearse para su modificación en un plazo prudencial de tiempo, conjuntamente con el sector. Es necesario regular la industria ganadera desde la nueva perspectiva de la bioseguridad, que además de contemplar las condiciones en que viven los animales, contemple medidas de seguridad para los trabajadores y el transporte o reutilización de los desechos producidos”. En este sentido, Los Verdes señalan que si la industria de cría animal a gran escala se ha convertido en un riesgo para la salud humana, la respuesta de los responsables políticos no debería hacerse esperar.

Por otra parte, el partido ecologista manifiesta la injusticia que supone que los criaderos intensivos se lucren con los beneficios económicos de su actividad pero no asuman los costos sanitarios que pueden producirse como consecuencia de las mismas.  “Además de los costos ambientales, aparecen los costos sanitarios, una deuda oculta que los organismos internacionales no deben echar sobre la espalda de los contribuyentes”, manifiestan los ecologistas, que invitan a remarcar, por el contrario, las virtudes de la ganadería extensiva, como la del cerdo ibérico en España, que proporciona alimentos de mayor calidad, revitaliza el mundo rural, contribuye a la conservación del paisaje y de la cultura tradicional y disminuye los riesgos sanitarios para la población.”