El verbo fluido se aprende, como cualquier habilidad

1 de noviembre de 2014 en el II Congreso de EQUO en Madrid. Llego a desayunar en el comedor del hotel y veo que hay una mesa con dos mujeres y un lugar libre. Pido si me puedo sentar con ellas. Me dicen que sí. Como veo que son afiliadas de EQUO, me pongo a hablar con ellas. Una de ellas es la portavoz de un territorio y le pregunto si le dan cobertura a los medios de comunicación y me dice que alguna vez le piden entrevistas de la radio y que ella no las hace para no dejar mal a EQUO“. Y me quedo de piedra; no querer hablar en un medio congres II equopúblico, ¡perder una oportunidad de dar a conocer EQUO! Sigo hablando y le digo que la cuestión es aprender, es practicar para coger soltura, para ser fluida hablando. Finalmente comprende que para dejar bien a EQUO, comenzará a practicar en las radios menos comprometidas para que en unos meses pueda quedar razonablemente bien en todas las radios y, si se presenta, en la tele.

Por la noche, me voy a cenar con todo un grupo de gente del congreso. En la mesa estoy hablando con otra mujer que dice que conoce a Pablo Iglesias personalmente antes de hacerse famoso y que hace años se dedicó a entrenar respuestas, formas de contestar, etc. durante años con Íñigo Errejón en privado y en tertulias.
Hace unos días me encuentro con un cargo del Bloc (el partido más grande de Compromís)  y hablando del susodicho Iglesias y de sus capacidades de oratoria, le pregunté si conoce a alguien del Bloc que se haya dedicado a entrenarse en habilidades de respuesta en tertulias, en fomentar el agilidad de reacción, etc. La respuesta es que no conoce a nadie.
 
Hace unos días, comentaba esto con un compañero de Compromís, y me decía que no todo el mundo es factible de ser entrenado y acabar siendo una persona con buena oratoria. Efectivamente, pero si una no se entrena y se plantea aprender, dificilmente lo hará. Hay personas que dicen que si EQUO no avanza es por que no nos sacan en la TV. Yo creo que si no nos sacan en la TV es por que no hay personas con un verbo ágil e impactante, hasta el momento.
 
Por ejemplo Florent Marcellesi, antes de estar en el Parlamento Europeo, durante cerca de dos años se dedicó a dar charlas presentando sus libros. En esas charlas aprendió a adaptarse a diferentes públicos; no es lo mismo hablar con universitarias, que con ecologistas. Aprendió a fijarse en detalles de las poblaciones donde iba para contextualizar apropiadamente lo que iba a explicar. Y se dedicó a explorar diferentes maneras de hacerlo. En ese tiempo también aprendió a hacer las conferencias sin diapositivas, ni papeles escritos, pero con una estructura bien definida. Esa es una de las razones por las que se está convirtiendo en un excelente orador. Y no es la única de sus virtudes.
 
El área de la alocución pública es un ejemplo claro de un área que podemos mejorar y que necesitamos entrenamiento. Necesitamos probar diferentes maneras de expresarse, hay que explorar distintas maneras de adaptarse a los contextos: TV, radio, reuniones de vecinos, situaciones institucionales, etc. Solemos ser muy voluntariosos, pero eso no es suficiente.
 
Alguien puede pensar que no todo es saber hablar. Efectivamente. Ya lo comenté en otra ocasión. Pero para ampliar más lo que dije en aquel momento voy ha hacer un extenso listado de habilidades y actitudes que nos ayudarían sólidamente a avanzar como organización:
  • Habilidades de moderación de grupos.
  • Liderazgo/Seguidazgo.
  • Entrenamiento en negociación interna y externa.
  • Fomento del aprendizaje individual y grupal.
  • Modelado de las buenas prácticas de unos territorios para el usos en otros.
  • Aprendizaje del pensamiento estratégico a largo plazo.
  • Solución sistémica de problemas.
  • Aplicación de la psicología social para la integración de conductas sostenibles.
  • Capacitación en autogestión eficaz.
  • Cambio organizacional.
  • Grupos eficaces de acogida a las nuevas afiliadas.
Estas son solo unas pocas áreas en las que EQUO podíamos mejorar. Mejorar en unas cuantas de ellas, nos ayudaría a avanzar sólidamente. Por eso animo a la gente de EQUO que se forme, que aprenda a ir más allá de sus capacidades actuales, que se interese por bibliografía de estos temas, que disfrute desarrollando nuevas habilidades en muchas áreas: comunicación, organización de equipos, dinámicas nuevas de afiliación, creación de estructuras de consenso, aprender a empoderarse, etc.